Cuento galardonado con cuarto premio en aedi (Asociación de Escritores del Interior)

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LA HORMIGA MADRE

Cuento

Se avecinaba una gran tormenta y comenzaba a llover

copiosamente.

La hormiga madre entro tropezando al hormiguero; asustada

y  temblorosa.-¿Qué pasó? preguntaron todas en coro.

-Es que el viento golpeaba tan fuerte y la perdí…

-¿La perdiste adonde? Contestó una de sus hijas. No podías

Dejarla sabiendo que estamos guardando todo para el

Invierno; y aquí en éste tronco, nadie nos robará nada.

-Tienes razón, pero mi pobre pierna no soportaba más

El dolor y no me quedó otra que soltar la carga.

Una hormiga jovencita empezó a reír por lo sucedido

Diciendo :

-Qué cobarde, sabiendo que somos sus hijas no le importó lo

perdido.

En el hormiguero entró un ratón muy astuto; y debajo de los

alimentos escuchaba con atención y pensaba:

-Qué pena me da ésta anciana madre ¡qué atrevimiento!

¡Hacer que trabaje de esa manera…haraganas!.

Pasaron los días. La lluvia había cesado y la hormiga madre

seguía su sendero para llenar el invernadero. Mientras que

las hijas dormían a sus anchas.

El ratón al ver como se aprovechaban de esa pobre madre,

decidió hacer una fosa dentro del mismo tronco; y empezó a

esconder todos los alimentos de la anciana en su cueva, e iba

tapando con piedritas de colores para simular.

Llegó el invierno, y cada vez faltaba más alimento.

La madre al darse cuenta de lo poco que había, preguntó

furiosa:

-¿Quienes de ustedes está repartiendo la comida? entre sus

amigas, esas vagas, atorrantes.

Todas guardaron silencio; y cuando ya empezaron a pasar

hambre decidieron recorrer los hormigueros vecinos para

saber quiénes les habían robado mientras dormían.

En todos los que visitaban les decían:

-No señoritas, nosotras trabajamos todo el verano. Y así en

Todos fueron recibiendo la misma respuesta.

Una tarde de sol brillante, las hermanas hicieron ronda y se

pusieron ¡muy tristes! lloraban sin consuelo. Esa noche la

madre no regresó al hogar y ellas se sentían morir…

El astuto ratón la había invitado a su cueva, convidándola con

dulces y palomitas de maíz. Comieron y festejaron todos en

familia.

A la mañana siguiente salían todas en fila por el camino que

hacía la madre, todas las señoritas haraganas cargaban todo

lo que encontraban para el alimento diario.

Después que trabajaron hasta rendirse, apareció la hormiga

madre diciendo:

-¿ Vieron que lindo es trabajar para no tener que llorar de

tristeza cuando no hay comida?

-Es verdad madre, contestó la más pequeña, de aquí en

adelante nosotras trabajaremos y tú descansarás.

Fue así que volvió la armonía al hogar .Y el ratón al verlas

trabajar con esmero…  invitaba a la señora hormiga ¡¡¡para

saborear los más ricos y sabrosos manjares!!!

 

MARY JUDITH GULARTE.

(Sociedad Escritores Salteños)

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