MUSEO ITINERANTE DE FOTOGRAFÍA Del Pasado a La Actualidad

Con el avance del tiempo y la tecnología dejamos muchas cosas en el olvido, no obstante hay personas que con mucho mérito y pasión traen a nuestra actualidad el pasado. Este es el caso de un Museo Itinerante de Fotografía el cual quiere llevar el pasado de lo análogo a diferentes partes de nuestro país, específicamente a distintos centros educativos, pero para eso necesita de la ayuda de todos.

Este genial proyecto ideado y ejecutado por Pablo Villaverde, trata, entre otras cosas, “de rescatar del olvido, los viejos procesos que existieron desde los inicios”, ya que con el advenimiento de la fotografía digital se han perdido por completo, en cuanto al uso, naturalmente, pero también en lo que tiene que ver con el conocimiento de los mismos.

“Queremos con este proyecto mantener viva la memoria de la fotografía analógica, porque en este tiempo de tablets y celulares, solo unos pocos conocen las técnicas y la historia de la fotografía desde sus comienzos allá por 1839”, explica Villaverde.

| Instituciones
educativas
Se considera que “el mejor lugar para desarrollar este proyecto son las instituciones educativas formales y no formales, llámense escuelas, liceos, centros juveniles, etc.” “En estas instituciones, donde asisten niños, adolescentes y jóvenes, es donde consideramos adecuado que estas generaciones tomen contacto con la historia de la fotografía, no yendo al museo, sino que el museo vaya a ellos”.

Resalta el fotógrafo que “no se trata solamente de un museo, como reza el título, sino que también será enriquecida la muestra con videos de proceso, libros, cámaras fotográficas y fotografías (que van de 1850 a 1999) que cubren gran parte de la historia de ésta, todo, con el plus de que los presentes en la charla podrán hacer lo que no se permite en ningún museo, es decir, tener en sus manos procesos fotográficos que seguro no habrán visto nunca y no verán jamás, a no ser que tengan al alcance una colección de este tipo, que, a pesar de ser privada, está abierta al acceso público de quien la solicite”.

| Mantener viva
la memoria
Aclara Villaverde que el proyecto no tiene como objetivo ser un medio de vida, sino simplemente mantener viva la memoria. Sin embargo todo tiene un costo por lo que “lo recaudado se utilizará para impulsar su comienzo”. Se tiene la expectativa de que una vez que sea conocido y difundido se sustente por sí mismo.

“Con este proyecto queremos visitar centros educativos de distintas partes del país, en principio uno o dos por departamento, esto para darlo a conocer.
Para ello necesitamos mínimamente 6000 pesos uruguayos, unos 200 dólares americanos, por cada departamento que queramos visitar, partiendo siempre desde el lugar de nuestra residencia. En este monto está previsto el pasaje de autobús y un viático mínimo”, explica.
| Museo interactivo
Consultado sobre cómo imagina que el proyecto sea tomado por jóvenes y niños, como sabemos, inmersos en la era digital, responde “primero que nada quiero aclarar que no es un museo común y corriente, por el hecho de ser itinerante, además no es ese museo “formal” como los que conocemos, sino que es interactivo, es decir, no están las fotos del otro lado de un vidrio y son “joyas intocables”, sino que se puede interactuar con los distintos objetos, y eso es una cosa que quiero resaltar”. “Creo que a los niños se les llega por el tema de la novedad, para ellos la foto «no sale» de la tablet, del celular o de la cámara digital, pero cuando les llevás cámaras antiguas, fotos de antes, por el hecho de que no lo vieron nunca, ya con eso te prestan atención…”

| Enseñanza
primaria, secundaria y terciaria
El proyecto no solo ha sido pensado para ser presentado en primaria o secundaria, sino que incluye también a los centros de estudio de nivel terciario “yo ya he dado un par de charlas en algunos centros terciarios, el año pasado estuve también en el IPRU invitado por un tallerista de ese lugar y en el Cerp ayudando a un compañero que es profesor, allí dimos una charla a estudiantes de Comunicación Visual. En Comunicación Visual, por ejemplo, se habla de dibujo, de fotografía, de video… Incluso algunas maestras me comentaban hace poco que han hecho cursos de fotografía y me dicen que siempre se habla de daguerrotipos, de ferrotipos, de ambrotipos, de negativos en vidrio, de gelatinas… y está bien, pero como que eso me parece que es muy teórico, por eso nosotros queremos hablar de esos temas pero mostrarlos físicamente, y eso hicimos por ejemplo el año pasado con los estudiantes de Comunicación Visual en el Cerp.

| Mucho más
que una foto
Para Villaverde es importante que los estudiantes entiendan que “una foto no es solamente el soporte donde está, o los colores, sino el “contenido” de la imagen. “Mirando una foto “x” puedo ver cómo están vestidas las personas de la imagen, al saber cómo están vestidas puedo deducir de qué fecha es la foto, entonces ya estamos hablando de historia. También puedo observar los peinados, por ejemplo, tengo varias fotos de niños sacadas tanto en Salto, como en Montevideo, como en otras partes, que tienen puntos en común. En fotografías que van desde 1890 a 1950, te das cuenta que la gente se paraba de una manera, se vestía de una manera, posaba de una forma determinado, el decorado presentaba un estilo, es decir, hay puntos en común, y eso me lleva a concluir que la foto no es solo una curiosidad o una cosa física solamente sino que se puede extraer muchísima información desde distintos puntos de vista, como historia o sociología por ejemplo”.

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